POSTS BY RAÚL FRÍAS

  • DARKEST DUNGEON, HOMENAJE AL ROL CLÁSICO

    Autor: // Categoría: Videojuegos

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    Hace tan solo unas pocas semanas pude disfrutar de una serie de televisión, Netflix en este caso, de la que había tenido constancia gracias al gran éxito que había alcanzado en Twitter, comunidad a la que, por afinidades (cada uno elije a sus compañeros de grog sin ninguna clase de limitación), valoro mucho y que, por regla general, las recomendaciones que recibo en mi timeline suelen ser acertadas. Ya sea de películas, series televisivas y, sobre todo, videojuegos.

    En este caso fue una serie, la ya muy conocida “Stranger Things”. Admito que debido al hype que recibí al final no me resultó para tanto. Es decir, me gustó, no os penséis que no, pero jamás la colocaría en el Olimpo de series o películas que yo idolatro, donde descansan obras como “Alien” o “12 Monos”. Pero sí, me gustó. ¿Y por qué os estoy hablando de una serie de televisión en un blog eminentemente de videojuegos? Tranquilos, que todo está relacionado. Situación: 4 niños, cada cual más pintoresco, se divierten -y vaya si lo viven- con un juego de rol de tablero, de esos de muñequitos, cartas, papel y dados. Ínclito es ya el Demogorgon.

    ¿Qué diantres nos estás contando, amigo Bukovy? Que sí, que nos parece de fábula que te gustara la serie y quieras recomendarla de manera disimulada, pero seguimos sin entender qué demonios, nunca mejor dicho, tiene que ver esto con los videojuegos. Un nombre, “Darkest Dungeon”. Ahora sí, ¿verdad? Juego indie, creado por Red Hook Studios y aparecido, de manera definitiva -superada la fase de Early Access- en este pasado 2016 para PC, Playstation 4 y PsVita.

    “Darkest Dungeon”, queridos. Ese juego capaz de enterrar tu vida social a golpe de espada y brujería. Rol de sabor añejo, de tablero, dados y cuaderno, de héroes y villanos, de taberna, cerveza, prostíbulos y curanderos. De aspecto gótico, tétrico, brutal. Tu particular Demogorgon. Adéntrate en sus mazmorras repletas de tesoros y monstruos y ya no querrás salir, hacedme caso.

    Un juego difícil donde, como en los juegos de tablero, influye la suerte, a pesar de que el factor humano, es decir, tu manera de configurar el equipo y sus habilidades, representa el 90% de tu éxito, maldito sea el restante 10%, capaz de arruinarte una misión en un abrir y cerrar de ojos. Bendita sea la madre que parió a “Darkest Dungeon”.

    Nunca me atrevo a recomendarlo, pues es un juego muy particular. Ya a nivel gráfico llama la atención, con esa estética de cómic macabro, pero es sobre todo su particular jugabilidad, tan pausada, tan estratégica, lo que puede asustar y aburrir, las cosas como son, a más de uno. Como os he dicho antes, “Darkest Dungeon” es, en pequeña escala, un homenaje al rol de tablero. Un juego que resultara insufrible a muchos y que entusiasmará a muchísimos otros. Decidir de qué parte estás es cosa tuya. Cuestión de ir a Steam -en mi caso lo pillé en G2A por 9 libras- (siempre me gusta recomendar la versión de PC), hacerte con él y adentrarte en sus mazmorras, donde engendros del infierno surgidos de todos los círculos posibles de Dante te esperan con ganas de darte amor del bueno.

    ¿Te animas a corresponderles?

    Para indecisos, os dejo con el capítulo suelto que le dediqué en mi canal de Youtube -en el que sois bienvenidos si os apetece suscribíos-, donde podéis ver el estilo de gameplay, por supuesto mucho más complejo a medida que avanzas, del juego. No quise hacerle serie porque es un videojuego que me ha gustado tanto que quiero disfrutarlo en soledad, sin ojos mirando. Quiero derrumbarme sin remedio ante sus encantos y dejarme vencer la particular belleza de Darkest Dungeon, mi particular Demogorgon.